Los hexagramas surgen de la aposición de dos trigramas. Obviamente, y como su nombre lo indica, quedan formados por seis (6) líneas sucesivas que se cuentan siempre de abajo para arriba. De esta forma, tenemos la siguiente estructura, en la que las líneas vienen indicadas por números romanos:
______ ______ VI
______________ V
______ ______ IV
______________ III
______ ______ II
______________ I
Hemos visto que según la leyenda, fue el rey Wen Wang quien, tomando los primigenios ba-gua atribuídos al mítico semidios Fu-Xi, compuso las 64 combinaciones posibles que nosotros conocemos como Hexagramas. A cada una la acompañó de un ideograma que resume y contiene la esencia de la enseñanza encerrada en la figura, y a la que en Sinaruspica llamamos “tema“. Ese tema viene determinado por el significado simbólico de cada uno de los trigramas, en la mayor parte de los casos. Así, por ejemplo, una figura ígnea (Fuego, Li) sobre el Cielo (qian), representa una “gran posesión” (hexag. nº 14); o esa misma figura ígnea y luminosa Li, colocada bajo la Tierra (Kun) significa el eclipse, o “el ocultamiento de la luz” (hexag. nº 36). La Madera-Sun (para el caso, un cubo de madera), descendiendo a las profundidades (Kan), representa un pozo (hexag. nº 48). Dos montañas (Gen) superpuestas, dan la idea de “aquietamiento” (nº 52). Y así siguiendo.
Pero no siempre es así. En cierto número de casos el contenido simbólico surge de la totalidad de la figura hexagramática. Tal, por ejemplo, el caso de los Nºs. 7 (ejército), 8 (solidaridad), 9 (pequeña acumulación), 20 (contemplación), 21 (mordedura tajante), 23 (desintegración), 24 (retorno), 27 (nutrición), 28 (exceso), 33 (retirada), 41 (disminución), 42 (aumento), 43 (resolución), 44 (acoplamiento), 45 (juntarse), 50 (caldero), 61 (equilibrio interior), 64 (antes de la consumación).
Al desarrollar la introducción a cada uno de los hexagramas, iremos viendo cómo se aplican estas interpretaciones simbólicas al tema individual.
Correspondencias:
La tradición y las elucubraciones de los estudiosos modernos del I-Ching han adjudicado a las líneas y sus posiciones ciertas correspondencias, cuyo conocimiento puede resultar útil al momento de interpretar los resultados concretos de una consulta. Veámoslos:
En la familia
______ ______ anciano (s)
______________ padre / esposo
______ ______ hijo primogénito
______________ demás hijos
______ ______ madre / esposa/ ama de casa
______________ servidumbre, criados / hijos pequeños
En el cuerpo
______ ______ calota
______________ cara
______ ______ tronco
______________ muslos / cadera / cintura
______ ______ pantorrillas
______________ pies
En la sociedad
______ ______ sabio /filósofo
______________ monarca / jefe
______ ______ ministro / administrador
______________ comerciante / intermediario
______ ______ capataz / hombre de armas, soldado
______________ campesino / peón
Líneas correctas e incorrectas
En el microcosmos del hexagrama, las líneas enteras (yang) encuentran su ubicación “correcta” o ideal en posiciones I, III, y V. Las líneas quebradas (yin) se ubican más correctamente en las posiciones II, IV, Y VI.
Por otra parte, las posiciones I y IV, II y V, y III con VI forman duplas significativas, que adquieren potencia ideal cuando están ocupadas por líneas correctas (para esa posición), y defectiva cuando no lo están.
Asimismo se distinguen en cada hexagrama dos posiciones llamadas respectivamente “gobernante” y “regente“. De la armoniosa ocupación por líneas adecuadas, y de su interacción en la composición del hexagrama, surgirá una mejor o peor sinergia de fuerzas.
Todas estas consideraciones tendrán su aplicación al momento de traducir filosóficamente las enseñanzas herméticas del I-Ching, o de intentar su aplicación a una “lectura” dada.
(Próximo apunte: líneas quietas y líneas móviles; hexagrama originario y derivado: hexagrama nuclear; otros hexagramas posibles)