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¡Puede fallar…!

marzo 23, 2013

Con esta frase, acuñada en el habla popular rioplatense por haber sido muchas veces empleada por un famoso contorsionista argentino que hizo del faquirismo su modo de vida, un periodista, también argentino ironizaba acerca de la proliferación de pseudoparapsicólogos y videntes que pululaban en nuestro medio en la década de los 1990′s. ¡Puede fallar…! Es una irónica verdad que recuerda que, aún en los campos más seguros del pensamiento humano, las cosas pueden no salir como era de esperarse: por ejemplo, las previsiones pueden resultar completamente descaminadas, o parecer imposibles de hacer. Es más o menos lo que me pasó a mí con la predicción de la persona sobre la que  recaería la designación papal, y que hoy sabemos que escogió la persona del cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco (I). Pero lo que me resulta más lamentable, es que tuve en mis manos, con toda claridad, la respuesta del I-Ching…pero mis prejuicios no me permitieron verla, aunque la tenía delante de la vista. ¡Qué buena ocasión hubiera sido para demostrar la superioridad indudable de este método mántico para explorar los juegos de grandes fuerzas en los ámbitos del poder!… Pero ¡puede fallar!, y en este caso debo reconocer, con tristeza, que la falla fue solamente mía, y debida a mis prejuicios, que me impidieron leer correctamente el mensaje oracular del Libro de los Cambios. Bien decía uno de mis maestros en la profesión con la que me gané la vida, que “…aprendemos muchísimo más de nuestros errores, que de nuestros aciertos…”

Mi gran error, en este caso, consistió en haberle adjudicado mucho más peso a la opinión de los especialistas vaticanólogos, que a los signos objetivos del texto oracular. Como Ustedes pueden imaginarse, al comenzar el cónclave tracé un hexagrama bajo la pregunta: “¿Qué característica importante permitiría identificar al futuro Papa, de entre los numerosos posibles candidatos? 

Naturalmente, no era posible conocer a grandes rasgos las características salientes de 115 candidatos teóricos, así que tenía que reducirme a los que los entendidos identificaban como “papables”.  Quedaban, pues, reducidos esos candidatos a una docena, según una infografía largamente distribuída en los medios de prensa. En esa docena, sólo aparecían dos latinoamericanos: Leonardo Sandri y Odilo Scherer. Ocasionalmente se hablaba de la posibilidad de Jorge Bergoglio, pero se hacía hincapié en su edad relativamente avanzada como un inconveniente dirimente. En efecto, los comentarios de la prensa más informada, la europea, apuntaban a dos características que debería tener el futuro Papa: una relativa juventud (para que no le sucediera como al Papa renunciante), y una gran familiaridad con la problemática más urgente de la Iglesia, que tenía lugar en el hemisferio Norte (cuestiones financieras, la Curia, los grandes juicios por inconductas penales de algunos clérigos).  Fue en este contexto que tracé el hexagrama, y traté de adivinar quién sería designado Papa….¡y aunque la respuesta era clara, y la tuve delante de mis narices, no la ví! No la ví, porque cometí el error de dejarme llevar por los anteriores prejuicios: que el candidato estaría en esa docena de notables, que sería relativamente joven, y que debería haberse fogueado en las cuestiones de la Curia romana. ¡Craso error! La respuesta del oráculo era de una fuerza gráfica muy elocuente, y de no haberme dejado influenciar por los prejuicios periodísticos, podía haberla leído correctamente, y haberme anticipado a los hechos como en anteriores oportunidades. 

Al formar el hexagrama en relación con mi pregunta acerca de la característica que permitiría señalar al futuro Papa, recibí un hexagrama acerrojado, cuya lectura del dictamen, hecha sobre el original chino, daba una clarísima respuesta. Sí, clarísima…suponiendo que mi mente consciente no hubiera estado atiborrada con la equivocada información de litros de tinta volcados en la prensa europea considerada la mejor informada sobre los enredos vaticanos. Pero lamentablemente no fue así, y no logré conciliar el oráculo con los datos acerca de los doce “candidatos” de las infografías de los diarios y medios de prensa. Así que decidí desistir, y abstenerme de hacer una previsión en un post, como suelo hacer con otros acontecimientos mundiales. ¡Qué pena!, perdí la oportunidad de darles la primicia a mis lectores, con varios días de anticipación.

Pero como alguna utilidad tengo que obtener de ese hexagrama premonitorio que -por distraerme con las opiniones de la prensa mundial no supe interpretar oportunamente- , les propongo a Ustedes que adivinen cuál fue el hexagrama cerrado o acerrojado que obtuve, y por qué su lectura objetiva y simbólica habría señalado al entonces Cardenal Bergoglio como el futuro Papa. Me comprometo a publicar en este blog la lectura correcta que hayan hecho quienes acierten, y  además dar a conocer a sus autores, si así lo desean (pueden usar seudónimos, naturalmente). Y por qué no, también los demás intentos de resolver el enigma, aunque no coincidiesen con el hexagrama que obtuve personalmente.

Les doy cuatro pistas de ayuda:

  • el hexagrama salió acerrojado (sin líneas móviles)
  • el dictamen hace referencia a una posición “política” del personaje, que era conocida en general por los argentinos regularmente lectores de la prensa preriódica local.
  • la respuesta es mucho más fácil de encontrar en los ideogramas del original chino; en las versiones occidentales viene muy enmascarada.
  • es necesario apartarse de la lectura puramente convencional del texto del título y dictamen del hexagrama, ahondando en el significado primitivo y gráfico-simbólico de sus  ideogramas componentes.

No es fácil, si se es principiante, debo advertirlo. Pero igual…¿Se animan a opinar? Hagan sus comentarios directamente en la ventana de correo del blog.

Hoy hacemos un hexagrama para… el nuevo Papa FRANCISCO

marzo 14, 2013

“¡MAGNO GAUDIO, HABEMUS PAPAM!”… Mil doscientos millones de católicos en el mundo exclamaron este ¡Alegría suma, tenemos Papa! en sus respectivas lenguas. Después del “shock” causado por la renuncia de Benedicto XVI, esta elección, recaída sobre el Cardenal Jorge Bergoglio, abre un horizonte de espectativas que es de esperarse, en bien de los creyentes y de la humanidad toda, que resulten cumplidas. Ello se debe a que cualquiera sea nuestra creencia trascendente, sea que profesemos el catolicismo, o el cristianismo reformado, o creamos en otras religiones, o seamos deístas a secas, o simplemente nos declaremos agnósticos, si somos occidentales no podemos de dejar de reconocer en el Cristianismo la corriente humanística y religiosa que ha hecho de nuestra cosmovisión lo que es, con su notable capacidad para el progreso, y una aspiración ilimitada por un futuro siempre superador. Ha sido gracias al cristianismo que la simple moral práctica de las primitivas civilizaciones mediterráneas ha alcanzado, a través del mensaje de la caridad y la hermandad eclesial una vocación inextinguible por el bien, que ha impulsado al hombre en una espiral siempre progresiva y reinterpretadora de nuevas formas y expresiones. Ningún enfoque integral de la historia podría prescindir del Cristianismo como factor subyacente en la elevación intelectual y moral del hombre occidental primero, y luego, a través de éste, de toda la ecumene: aún sin ignorar los groseros errores y desvíos en los que ese cristianismo haya incurrido a lo largo de sus veinte siglos de historia.

De modo que un acontecimiento así no puede sernos indiferente, como hombres y mujeres del siglo XXI. Por eso es que, con el debido respeto por la significación religiosa de la figura pontifical del nuevo Papa Francisco -el “primero”-, pero en la medida en que se trata también de un monarca temporal en el Vaticano, he tomado su figura para aplicarle la mundana sabiduría del Libro de los Cambios, y ver qué panorama simbólico y arquetípico nos presenta, una vez llevado a cabo el manejo de las piezas del I-Ching.

Hélo aquí:

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Obtenemos entonces el hexagrama N°28, “`DÀ GUÒ”, “La Preponderancia de lo Grande” (Wilhem), con una línea “Yang” móvil en posición IV, que remite como hexagrama derivado al N° 48 “JÎNG” “El pozo (la Fuente) de Agua”.

“DA GUO” trata acerca de la madurez o plenitud de las cosas. Se titula “exceso” o “la preponderancia de lo grande”, porque el texto alude al sobrepeso que dobla la viga maestra o parhilera de un techo. Si lo analizamos en sus trigramas componentes vemos que abajo está la madera, y arriba el agua, lo húmedo: esto se corresponde con la imagen de un bosque cubierto por las aguas crecidas de un lago.

De la estructura global del hexagrama surge también que, mientras los extremos están compuestos por líneas quebradas, “yin”, débiles, el centro se halla fuertemente recargado por líneas enteras y fuertes, densas, “yang”. Todo nos da la idea de un signo grávido, maduro, colmado.  Como la de un árbol cuajado de frutos que se tuerce por el excesivo peso de éstos, o la de un edificio sobrecargado por el peso de los años que amenaza derrumbarse por el debilitamiento de su estructura central. Se explica así que el hexagrama sea signo de exceso por la abundancia, o por la decadencia, y que exhorte a la acción para atender a esa situación. Se impone hacer algo, de la misma forma que el hortelano sabe que debe recoger los frutos antes de que el peso de éstos venza al árbol, o se desplomen a tierra, desperdiciándose. También el jardinero procede a podar los árboles cuando el ramaje ha crecido tan desordenadamente que se vuelve vicioso y peligroso para su estabilidad. Así también se apuntalan o reconstruyen los tramos débiles de las estructuras edilicias, para evitar los derrumbes. Es por eso que el dictamen del hexagrama dice que a causa del exceso la parhilera se tuerce, y es necesario actuar; y como aclara la línea IV,  el éxito vendrá para aquél que, con su acción, contribuye a apuntalarla y refaccionarla.

Si ahora nos remitimos al hexagrama complementario, “JÎNG” “La Fuente”, nos encontramos con un arquetipo muy caro a la Iglesia Católica, como es el agua, y su vertiente, el pozo, fuente de vida. En la imaginería cristiana el agua ha simbolizado la conversión mediante el bautismo, el lavado de los pecados, la doctrina que calma la sed de conocimiento y de  justicia, y que se brinda a todos los que acuden a la fuente, que se brinda como un don celestial para todos. Por otra parte se dice que el pozo puede mudar su exterior, y ser refaccionado, pero interiormente, en su esencia, como fuente manantial, debe guardar una identidad eterna consigo mismo.

De esta conjunción de hexagramas, y conociendo las circunstancias en las que el Papa “Francisco” -Bergoglio-  ha ascendido al trono pontificio, no es difícil traducir que ha elegido este nombre en memoria del Santo de Asís, a quien según la tradición una voz llegada desde el altar le encomendó reconstruír su Iglesia, por entonces amenazada de derrumbe por el caos y corrupción de su época. Francisco deberá dirigir la enorme tarea de poner en marcha una nueva refacción, un nuevo apuntalamiento del señero edificio que amenaza descascararse por causa del desorden y el descuido de sus propios custodios, y el desequilibrado desenvolvimiento de su burocrática Curia. También deberá ocuparse de la pureza de la doctrina, y en esa “refacción” de la fuente asegurar que el “agua de vida” vuelva a ser transparente y límpida como en sus orígenes evangélicos, sin contaminaciones lodosas que la vuelvan inbebible para muchos.  El pronóstico para una línea IV móvil es decididamente favorable para el  representado, quien es la persona firme y recta que “tiene a dónde ir”.  El riesgo viene representado por la posibilidad de que “la cuerda no haya llegado hasta abajo”, o que “el cántaro se rompa”: es decir, que la reforma y limpieza no puedan completarse; de allí la importancia de que el nuevo Papa sea secundado por fieles y seguros adláteres que aún en caso de desfallecimiento, aseguren la realización de la obra.

Hoy hacemos un hexagrama para…la Princesa Máxima (Zorreguieta), futura Reina consorte de Holanda

febrero 21, 2013

Una historia como pocas, que nos transporta al mundo de los cuentos de hadas madrinas que con su varita mágica provocan el providencial encuentro de la bella joven con el apuesto príncipe. Tal el destino de nuestra compatriota Máxima Zorreguieta, hoy en camino de convertirse en la Reina consorte de Holanda, merced a la renuncia de la actual Reina madre, que deja en manos de su hijo Guillermo de Orange las riendas del Estado. Un Estado monárquico y constitucional, en uno de los países más democráticos y avanzados de Europa. Una historia con mucho de mágico, que nos tienta a darle intervención al Libro de los Cambios, y pedirle un panorama del futuro que se abre ante la nueva real pareja.

Obtenemos para la real pareja el hexagrama 45 “CUI” (Tsui), con una línea móvil en la posición IIIa.: lo cual genera como hexagrama derivado al 31 “XIAN” (Hsien).

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Sabemos que el hexagrama condice con el “tema” de la pregunta, porque ya desde el principio el texto alude a la realeza: “El Rey se acerca a su templo…” Parafraseando, el Rey (Guillermo) se acerca al momento de su asunción y coronación en el templo ancestral de la familia de Orange. El hexagrama se define como “La Unión”, y en tal sentido simboliza no sólo la venturosa unión de la nueva pareja real, sino que alude también al espíritu de unión de los Países Bajos que configuran el reino de Holanda. La coincidencia no podía ser más adecuada. “CUI”, el lago sobre la tierra, nos presenta dos firmes líneas “yang” en posiciones IV y V, con líneas “yin” en el resto de las posiciones del hexagrama. Así como el lago se forma por la afluencia del agua proveniente tanto de la luvia desde arriba como de las napas de agua surgente desde la tierra, la unión se forma y se conserva por la confluencia de las voluntades. Si observamos el hexagrama como un todo, vemos las dos líneas “yang” uniendo y reforzando, religando a todas las demás. Hay una gran semejanza con el hexagrama N° 8 “BI”, pero aquí la unión no se cristaliza alrededor de la personalidad carismática y espiritual de un líder, sino que se crea y se mantiene por la autoridad constituída en un marco institucional. La línea V simboliza al rey, quien se ve secundado por una reina tan firme y decidida como él, pero que sabe guardar la posición auxiliar de consorte que le adjudica el orden constitucional.

Para dar mayor fuerza y significado a la unión, el Soberano cumple con una ceremonia sacrificial y religiosa destinada a promover una comunión espiritual que lo vincule aún más a su pueblo (en este caso, la coronación sucesoria).

El hexagrama derivado, N° 31 “XIAN” (Hsien) nos muestra una montaña coronada por un lago. Gracias a las suaves y mansas aguas del estanque, la montaña se colma de vegetación y de vida, que animan su austera y sólida figura. Al mismo tiempo, es gracias a la elevación y el sustento que le presta la montaña, que el lago puede colmarse con las aguas condensadas en lo alto por las nubes. es una forma de simbiosis, por la que dos entes estrechamente relacionados entre sí obtienen de una feliz asociación un mutuo beneficio. En una dimensión humana, Xian representa la mutua atracción de los sexos, pero no ya en el sentido del mero encuentro carnal,  sino en el de la mutua y estable complementación. Socialmente considerado, este hexagrama 31 “Xian” es representativo del matrimonio, y de una asociación complementaria entre dos personas, basada en el respeto y la comprensión recíprocos. En tal sentido, “Xian” se vincula con la casa séptima de los horóscopos occidentales: encierra el secreto de toda sociedad armoniosa, y del éxito basado en la complementariedad y el afecto. También puede asimilarse en cierta medida al arcano mayor II del tarot, la Sacerdotisa, en la medida en que representa a la esposa que custodia la santidad del templo hogareño, cuyas columnas simbólicas pueden representar al esposo, sostén del hogar.

Sintetizando ambos hexagramas, vemos a un Rey que se acerca a la coronación, y una futura Reina consorte que constituirá para él una perfecta pareja conyugal, y que sabrá poner el toque femenino de sensibilidad, encanto, comprensión, e inteligencia que ya han ido granjeándole la estima y aprecio del pueblo holandés. En cierta forma, -y salvando las inevitables distancias entre los cuentos de hadas y las pedestres realidades del mundo cotidiano-, podemos augurarle a Máxima un próspero reinado en calidad de consorte  del futuro Rey Guillermo de Orange, y una cálida vida personal en el hogar, rodeada del aprecio de todos sus conciudadanos holandeses.

Pero como en la vida nada es un perpetuo tapiz de rosas, -ni siquiera en los cuentos de hadas hechos realidad-, la línea III móvil echa algunos días nublados en la dicha de Máxima Zorreguieta. Nos habla de viajes frustrados, y de la tristeza y lamentación que ello le traerá. Doloroso, pero nada verdaderamente grave o insalvable, añade el texto. Podemos presumir que esa incómoda línea móvil hace referencia a las limitaciones que su nuevo estado de personaje público le impondrá a su gusto por los viajes y desplazamientos. Particularmente, porque las imposiciones del protocolo y de las conveniencias o inconveniencias circunstanciales de la diplomacia le impedirán, quizá, durante cierto tiempo (¿prolongado, tal vez?) volver a cruzar el Atlántico Sur para frecuentar su tierra natal como su corazón desearía.

Cabe, en suma, anunciarle a nuestra sinaruspicanalizada, “veel goede geluk” (muy buena suerte!) en el umbral de su nueva vida como consorte real de Holanda.

Hoy hacemos un hexagrama para…la contienda ROMNEY vs. OBAMA

octubre 23, 2012

Quienes hemos presenciado por CNN los debates entre los candidatos en las próximas presidenciales de los EE.UU., quizá no terminemos de entender todas las cuestiones en juego (al fin y al cabo es su complejo país, nosotros sólo observadores), pero nos queda una impresión. Esa impresión ha sido muy bien graficada por el humor de un “cartoonist” que muestra a Romney agitando frenéticamente los brazos, mientras un indiferente Obama lo tiene a distancia con el brazo extendido (reproducido en “La Nación” del pasado domingo).  Veamos cómo se refleja esa situación en una consulta al I-Ching.

Obtenemos para ROMNEY el siguiente hexagrama:

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O sea, “KUÀI” (43), un hexagrama que simboliza el avance de las fuerzas renovadoras, dispuestas a remover lo mal hecho, a reencauzar lo que falla, a reemplazar lo deteriorado o decaído. Parece reflejar bien a ese Romney enfático, irónico, crítico, que aboga por un reencauzamiento de las políticas económicas e internacionales del gigante americano.  Pero, lamentablemente para él, el tiempo de ejercer la acción no ha llegado aún. Su empuje es todavía extemporáneo, dadas las circunstancias en su totalidad, lo que se refleja en el acerrojamiento del hexagrama, carente de líneas evolutivas o en transformación. La “katharsis” por la que él aboga aún no se evidencia como insoslayable…¿debería serlo…? Quién sabe… Pero por ahora, no.

Así que pasamos a formar un hexagrama para OBAMA, obteniendo el siguiente :

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Lo que nos da como resultado el hexagrama “WÈI-QÍ” (64), con una línea yin-viejo transformándose y evolucionando a “DÎNG” (50).

El hexagrama 64 (traducido por Wilhem como “Antes de la consumación” compara al hombre que persigue su difícil objetivo con un pequeño zorro que cruza el río por un vado: debe usar de toda su proverbial astucia para evitar inconvenientes en su travesía. Para quien se encuentra en la posición de la línea IIIa. se desaconsejan las actitudes beligerantes, de enfrentamiento atolondrado, y en cambio se asegura éxito al enfrentar grandes cambios. Tal la prudente, casi morosa actitud de Obama en el debate. Si consigue así demostrar al electorado que sabrá limpiar su gestión de algunos pasados errores señalados por su oponente, y de mantener su voluntad de beneficiar al mayor número de ellos creando las sanas fuentes de riqueza, su triunfo resulta el más previsible. Aunque sin duda no lo logrará sin sobresaltos: hasta último momento no estará seguro de los resultados definitorios.

Y como nosotros, meros observadores ajenos a la contienda, nos atenemos al aparente dictamen del oráculo, desde ya saludamos al Sr. BARACK OBAMA en el umbral de un nuevo período presidencial, a la vez que alentamos a su contrincante Sr. William Mitt Romney con el consabido “siga participando…”

Hoy hacemos un hexagrama para…¿Hugo Chávez?

julio 17, 2012

Algunos estudiosos del I-Ching han señalado un rasgo curioso del mismo: la posibilidad de que, formulando una pregunta, la respuesta obtenida no corresponda a esa cuestión, sino a otra que nada tenía que ver con ella. Se dice que esto se debe a que esa segunda cuestión, -la verdaderamente respondida- se hallaba procesándose en un segundo plano, y al momento de formarse el hexagrama, toma el comando de la figura en construcción. En Sinarúspica enseñamos que cada hexagrama desarrolla un “tema” principal, del que pueden derivarse, según el hexagrama, algunos temas accesorios; esto reviste suma importancia, porque el que el “tema” del hexagrama se corresponda de alguna manera con el tema de la pregunta, es un indicador significativo de que la respuesta es adecuada. No compartimos la idea de que ante un hexagrama, cualquiera sea el tema de la pregunta, habrá que recurrir a alambicadas analogías o alegorías destinadas a establecer un nexo entre aquél y esta última; si es necesario retorcer artificiosamente las ideas para “encajar” la respuesta en la pregunta…lo más probable es que tal respuesta no haya sido bien lograda. Este desacople podrá deberse a diversas causas, entre las cuales la falta de una debida concentración, la fatiga mental y física, el medio circundante alterado y ruidoso, la presencia perturbadora de terceros en actitud negativa, etc, tienen su grado de responsabilidad en el fracaso de la mancia. Después de todo, el acto mántico es un proceso parapsicológico, y es sabido que los procesos de esta índole no pueden ser totalmente controlados nunca, y más de una vez se producen con total independencia de la voluntad del sujeto.

Los estudios sobre los fenómenos paranormales comenzaron a fines del siglo XIX, y cobraron especial impulso hacia mediados del siglo XX. A su vez, fue en la segunda mitad de ese siglo pasado que comenzó a tomar impulso la cibernética, que llevaría en el siglo actual al boom de la informática digital. Simultáneamente, también, las neurociencias comenzaron a interesarse en las similitudes y paralelismos que existían entre las nuevas tecnologías, y el funcionamiento de la mente, con su fundamental asiento, el cerebro. Surgieron entonces nuevos modelos conductuales, basados no ya en fundamentos antropológicos y analogías mitológicas, sino en circuitos neurales y similitudes cibernéticas, que contribuyeron a la teoría psicoanalítica con nuevos  y antes impensados modelos operacionales.

En estos días aconteció que mi computadora de escritorio se descompuso, y casi simultáneamente se quemó la impresora que la servía. Llamado el técnico, éste decidió que la impresora era irrecuperable; pero afortunadamente yo tenía otra impresora de repuesto, y que, siendo de menor calidad y prestaciones, había quedado guardada para un caso de urgencia. Así que hubo que ponerla otra vez en uso, previo arreglo de la CPU. Cuando todo estuvo acondicionado, procedí  a probar el funcionamiento de la impresora, marcando un documento cualquiera de mi archivo. Pero, para mi sorpresa, la impresora no me entregó el documento indicado, sino otro absolutamente diferente, y del cual sólo tenía una vaga idea de que alguna vez había pensado imprimirlo. Quienes usan la computadora y la impresora con frecuencia, ya habrán adivinado qué es lo que pasó. A mí, como pertenezco a una generación a la que esa exacerbada tecnología la sorprendió sin un sustrato educativo previo, me llevó un rato deducirlo: simplemente ese documento que la impresora sorpresivamente me entregó en lugar del indicado, se hallaba ubicado primero en la “cola”, porque había quedado sin imprimir largo tiempo atrás, y no había sido oportunamente borrado desde el comando de impresión. Ahora van a ver a qué viene todo este relato.

Resulta que gracias a una nueva herramienta de WordPress, ahora los blogueros podemos saber desde qué países provienen las visitas cotidianas. Cuál no sería mi sorpresa cuando encontré que la mitad de ellas proviene de otros países que no son la Argentina, y entre los cuales descuellan España, y  países latinoamericanos de América del Sur, especialmente Colombia y Venezuela. Pensé entonces que podía ser de interés de estos visitantes el participar de esta experiencia docente que estoy llevando a cabo, consistente en aplicar el Libro de los Cambios a la conducta y la vida de los poderosos, y las enseñanzas que podían derivarse en el plano de la moral en el manejo de la cosa pública. Esto responde a mi redescubrimiento del I-Ching como una herramienta confuciana para señalar el “camino del medio” a quienes tienen en sus manos la salud y los destinos del “pueblo”, esa entidad sociológica tan frecuentemente -y abusivamente- invocada, y sin embargo tan inasible e inaprehensible.

Fue entonces que pensé en los amigos de Venezuela, y en esa figura tan singular y polémica que es Hugo Chávez. Se me ocurrió que sería de su interés jugar con el I-Ching y el presidente venezolano, quien tengo leído que se presentaría como candidato para su reelección en octubre de este año de 2012. Me hice entonces el propósito de trazar un hexagrama para él.

Sin embargo, fueron pasando los días, y no lograba poner manos a la obra. Me daba cuenta de que no sabía lo suficiente de este hombre como para “impregnar” mi supraconsciente y volcarlo en un hexagrama. Apenas tenía una lejana idea del sujeto, formada aquí en Argentina, donde su figura es ensalzada por un sector oficialista del gobierno, y fuertemente objetada por la prensa considerada más seria. Una y otra vez me hacía el propósito de encontrar el adecuado momento de recogimiento y quietud para empatizar con mi sinaruspicanalizado y sentirme en condiciones aptas para el trazado del hexagrama; y una y otra vez me sentía demasiado agotado por las tareas del día como para hacerlo bien. Así que los días pasaban, y no lograba cumplir mi propósito.

Y así, un día me llamó telefónicamente un amigo, aquí en la Argentina,  y me confió que deseaba consultar al I-Ching para tomar una decisión de carácter financiero: estaba en vías de hacer una venta inmobiliaria, y se había encontrado con que las incoherentes y abstrusas medidas económicas tomadas por el gobierno argentino  respecto del dólar y las divisas, impidiendo el acceso de los particulares al mercado oficial, parecían poner en serio peligro la operación de compraventa en la que se había embarcado.  Quería que yo le hiciese un hexagrama in absentia, por cuanto él se encontraba residiendo ahora en el interior del país. Accedí a ello, si bien advirtiéndole que esta no era la forma ideal de consultar el Libro de los Cambios, y que el resultado podía contaminarse con mis propios estados de ánimo o sentimientos respecto de lo que yo también consideraba un disparate económico en un país siempre fuertemente dolarizado en todas sus transacciones inmobiliarias. Esa misma noche puse manos a la obra, y me senté a la gran mesa redonda donde dialogo con las varillas y el I-Ching. Al tiempo de hacerlo, no podía dejar de pensar simultáneamente en mi hasta entonces fracasado propósito de hacer un hexagrama para Hugo Chávez y los amigos venezolanos. Pero apartando ese pensamiento, me concentré -o creí hacerlo conscientemente- en el problema financiero e inmobiliario de mi amigo. Sin embargo, me sentía muy cansado esa noche, y abrevié en lo posible el procedimiento adivinatorio. Y hé aquí cuál fue el resultado:

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Como pueden ver, el resultado fue el hexagrama  7 “SHI”, con una línea Yang vieja o móvil en la segunda línea, y otra Yin vieja en la tercera línea, lo que remite en una lectura complementaria de transformación al hexagrama 15 “QIAN”.

En seguida me dí cuenta de que este hexagrama no traía la respuesta esperada por mi amigo: el “tema” bélico y la figura del líder que encierra “SHI” no condecían con el tema aburrida y pedestremente financiero, ni con la apacible e introvertida personalidad de mi amigo. Entonces… ¿y si mi mente supraconsciente hubiese tenido el demorado hexagrama de Hugo Chávez esperando en la “cola”, al igual que aquella impresora había tenido meses guardado en la cola un documento, para largarlo en la primera oportunidad en que se le dió la orden de imprimir…? La idea me pareció muy tentadora, y me dispuse a leer ese hexagrama como si le correspondiese al controvertido líder venezolano…

Lo primero que salta a la vista en el ideograma “SHI” correspondiente al  7° hexagrama es que se refiere a un conductor, un líder, un comandante de ejército. Podía encajar muy bien en la figura de Chávez. Pero también ese ideograma tiene una connotación vinculada al pueblo, y a la conducción de alguien que se consubstancia con las masas, porque él mismo ha surgido de entre ellas. La identificación con el sujeto parecía ir cerrando…

El dictamen general del hexagrama nos habla  de un sujeto ya con experiencia de la vida y de las cosas del mando y del Estado: el texto podría traducirse así: “La firmeza y la recta constancia de un líder experimentado resulta propicia; no habrá error en su actuar.”

La 2a. línea “yang viejo” adquiere especial importancia, por cuanto corresponde a la posición regente del hexagrama, y refuerza su potencia expresiva. Podría traducirse así: “(El líder, sobreentendido) está en el centro de una multitud. Esto es para él afortunado. El soberano lo confirma tres veces con su favor”. No resulta difícil interpretar aquí que el “soberano”, que en una República es el pueblo, le conferiría su confianza por una vez más.

Pero también hay una 3a. línea “yin viejo”, que contiene una advertencia ominosa, generalmente interpretada como una de las desgracias de la guerra en este hexagrama, pero que teniendo en cuenta los antecedentes clínicos de nuestro analizado podría implicar un serio riesgo para su salud ya afectada. El texto de esta línea puede traducirse así: “…Quizá la multitud acompañe el carro de un difunto, lo cual será desdichado.”  El ideograma “huo” usado en el texto para decir “quizá” tiene un contenido dubitativo, y no es definitivamente asertivo: habla más de un riesgo posible, que de un infortunio cierto; pero también puede traducirse como “alguien”, y en este caso la traducción correcta sería: “…La multitud acompaña(rá) al carruaje del difunto…”

Por su parte, el hexagrama derivado 15-”QIAN” nos habla de un conductor de hombres que logra una consumación de su obra, un final favorable de la misma. Podría interpretarse como la perdurabilidad de sus esfuerzos y el reconocimiento agradecido hacia su obra, lo que hablaría de un concepto elevado del sujeto en los términos de la filosofía política encerrada en el Libro.

¿Podrá esto significar que Chávez será investido nuevamente por su pueblo para el cargo presidencial, como reconocimiento a sus dotes de conductor de masas, y como reconocimiento de su pueblo, -o al menos de gran parte de él-…? ¿Y será también una advertencia acerca de que su vida corre riesgo durante esta nueva presidencia, y podría verse tronchada en pleno mandato…? Pero…¿estaré en lo cierto pensando que este hexagrama responde a este personaje, y no a la figura de mi amigo, como originalmente pensaba al manejar las varillas…?¡Quién sabe…! El tiempo lo dirá…

Hoy hacemos un hexagrama para…

mayo 5, 2012

Nicolas Sarkozy, Presidente de Francia, nuevamente candidato en segunda vuelta o ballotage, quien se jugará el domingo la suerte de su futuro político ante sus electores.

Obtenemos para él el hexagrama 36 “míng yí”, con una línea móvil o ying viejo en posición sexta, la correspondiente al hombre que, habiendo usufructuado el poder, adquiere la sabiduría. En virtud de la línea móvil evoluciona hacia un hexagrama derivado 22 “bi”.

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El hexagrama principal es habitualmente traducido como “el oscurecimiento de la luz”, y una antigua versión jesuítica traduce el enunciado como “El que brilla será herido”.  La versión de Li Yan para la 6a. línea móvil dice: “La oscuridad reemplaza a la luz, porque el sol va hacia el punto culminante del cielo, y desciende”. No resulta difícil ver aquí una clara metáfora de que quien se ha elevado hasta el cenit (la primera magistratura de una gran nación), se verá ahora descendido hacia el llano. Pero tal como lo complementa el hexagrama derivado, con su distinción y apostura este Presidente saliente sabrá regresar a la pequeña dimensión del hombre siempre significativo en su sociedad, aunque descendido de las alturas de la figuración política.

De resultar apropiada esta configuración obtenida mediante el I-Ching, no haría sino confirmarse la opinión predominante en los observadores políticos, acerca de que el ciclo de Nicolas Sarkozy en la primera magistratura de su país se habría agotado…al menos por esta vez. Esperemos que el cambio sea también para el bien de Francia.

Hoy hacemos un hexagrama para…

abril 7, 2012

un vicepresidente en apuros. Cuando fue digitado para componer la fórmula oficialista como vicepresidente, supongo que no sólo yo, sino otros muchos que no somos duchos en temas de política, ni nos metemos en ella, ni vivimos de ella, pero inevitablemente experimentamos sus buenas o malas consecuencias, nos sentimos un tanto inquietos. Había un componente de improvisación que entreveíamos como peligroso. Hacía pocos meses que la inesperada muerte del ex-presidente Kirschner había desnudado uno de los riesgos del poder al que por lo general no se atiende: ¿qué pasa si quiere el destino la súbita desaparición de un presidente, o, en los hechos concretos, de nuestra Presidenta?… ¿en qué expertas manos quedará el poder ejecutivo por el resto del mandato?…

Esas inquietudes hacen ahora su aparición en medio de una investigación que tiene por sujeto al Vicepresidente de la República. Y como queremos probar la aplicabilidad del Libro de los Cambios a las vicisitudes de la cosa pública, formamos un hexagrama que pudiera quizá aplicarse a esta situación por la cual transita aquél.

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Obtenemos entonces el hexagrama 27 “Yí“, cuyo ideograma representa anatómicamente la mandíbula, barbilla, o mentón, y como verbo hace referencia a la acción de tragar, ingerir, nutrirse, alimentarse. En nuestra “tirada” el hexagrama carece de líneas móviles, dando entonces un hexagrama cerrado. Esta situación, de por sí complica las cosas, porque nos priva de una línea de derivación que oriente hacia una salida de la situación. El I-Ching no da una respuesta asertiva, sino que plantea un doble interrogante, según cuya respuesta el augurio oscilará entre una orientación feliz, “zhen”, y una desdichada, “xiong”. El I-Ching le envía un mensaje y enseñanza al sujeto sinaruspicanalizado: un mensaje que desde una postura escéptica parecería una verdad de Perogrullo, pero que no por ello carece de un valioso sentido de moral pública. El hexagrama, al volverse cerrado, le pide al sujeto que se examine y se interrogue a sí mismo, y encuentre así su destino en la respuesta. Le pregunta: “¿ha usado Ud. su investidura para saciar una gula personal de bienes, a expensas de la salud social? Si así fuera, el augurio será “xiong”, un signo de infortunio y desgracia, presente en el dictamen de las líneas I, II, y II del hexagrama. No será fácil escapar entonces al futuro ominoso de ese signo, quizá el más maléfico utilizado por el Libro de los Cambios.

Pero al mismo tiempo le pregunta: “¿ha obrado Ud. con “zhen”, la constante y perseverante virtud e integridad pública que debe exhibir el sabio en el ejercicio del poder…? ¿ha bregado por nutrir al pueblo que lo eligió con el alimento material y espiritual que lo eduque y fortalezca?…En ese caso, de las defensas expresadas por las palabras de su boca (representada por la disposición espacial de las líneas) surgirán las verdades que conducirán al cumplimiento del dictamen del hexagrama, que como traduce Legge, “…indica que con una corrección firme habrá buena fortuna…”, y que llevan a la espectativa optimista y afortunada de las líneas IV, V, y VI.

Huelga decir que todos deseamos que esta última buena respuesta sea la que se dé en el caso.

Hoy hacemos un hexagrama para…

abril 3, 2012

…un Secretario de Comercio Interior. Se trata de un personaje decididamente provocativo: provoca sentimientos muy ambivalentes, que en mi caso oscilan entre el disgusto cuando se muestra desaforado gritando en medio de una aglomeración de sujetos con pinta de barrasbravas, y la carcajada cómplice cuando desenvuelve su veta histriónica en medio de una junta de accionistas, y saca parsimoniosamente de una bolsa un montón de cascos de guerra y guantes de box, como para hacer más segura la confrontación… Pero su última gestión, destinada a impedir en la práctica la compra en el exterior, vía pedido por internet y entrega por correo puerta a puerta de libros individuales adquiridos por personas físicas no comerciantes (por ejemplo por Amazon y similares), se ha ganado fuertes y merecidas críticas por parte de quienes ven en este tipo de medidas -y me incluyo- una suerte de retorno a un país-prisión al que la mayoría de los intelectuales no quisiéramos regresar.

Por eso he creído que sería bueno que nuestro sinaruspicanalizado recibiese un mensaje del Libro de los Cambios, ya que los otros libros carecen de voz para defenderse. Así que, previamente realizado el proceso parapsicológico de impregnación (la técnica que usamos en Sinarúspica para trazar hexagramas “in absentia”), procedí a cumplir con la obtención ritual de un hexagrama para nuestro entrevistado a pesar suyo. Veamos qué resultó:

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Como vemos, queda formado un trigrama inferior “fuego”, con la 1a. línea (I) “yang viejo”, mutante o móvil, y un trigrama superior “lago” . combinados así, estos trigramas constituyen el hexagrama “Gé” (49), el que, por tener la primera línea móvil, genera un hexagrama derivado “Xián” (31).

El ideograma “Gé” se refiere a un cuero o piel; en otra acepción, está vinculado con un cambio, una muda, y tratándose de funcionarios, a su desafectación de las funciones.

La primera línea es la destacada, y corresponde al pueblo llano, al conjunto de los ciudadanos anónimos. Como estamos dirigiéndonos a un funcionario, esto le quita protagonismo, y lo desplaza hacia el pueblo llano. El protagonista de la acción de generar un cambio , deposición o destitución, es éste; nuestro sujeto analizado no protagoniza la acción, sino que es objeto de ella.

En la primera línea el oráculo utiliza el verbo chino “kông” que significa “atar, sujetar con una correa”, la cual se dice que es de “cuero amarillo”, metáfora dirigida a la autoridad imperial.

Nos encontramos entonces con una situación en la que se conjugan un “retobamiento” desde abajo, y un freno y sujetamiento desde arriba.

En cuanto al hexagrama derivado, “Xián” se refiere a un movimiento conjunto, a una aspiración común, en la que se habla y se arenga combativamente, y en el que parece reforzarse el “retobamiento” o resistencia. (También hay una alegoría sentimental, que dejamos de lado en el contexto social en que nos concentramos.)

¿Qué mensaje podría estar transmitiéndole este hexagrama al funcionario? …

Quizá algo así: “Considere Usted cada uno de sus pasos, y tenga la presencia de ánimo de modificarlos si se muestran errados, porque nunca estuvo Ud. tan cerca de ser desafectado de sus funciones, o frenado y retenido por quien lo ha investido, como en estos momentos. Modere y retenga sus impulsos, y busque más en los sentimientos de su vida íntima una expansión para sus emociones.”

I-Ching: ¿por qué es tan difícil interpretarlo?

marzo 26, 2012

Una de las mayores dificultades con las que tropieza el principiante en Sinarúspica radica en el asombroso lenguaje del I-Ching: un texto que nos habla de reyes, concubinas, grandes aguas, ejércitos, dragones, príncipes, feudatarios, nobles, plebeyos, brutales castigos con amputaciones y “cangas”, murallas, templos ancestrales, bandidos, guerras, avances y retrocesos bélicos, halcones de caza, ciudades con pozos acuíferos, puentes, y fosos, somatenes, montes sagrados y tumbas reales, funcionarios palaciegos de rodilleras escarlata, príncipes de finas telas interiores amarillas, revoluciones, pueblos felices o desdichados, en paz o en insurrección, ofrendas a los dioses, tesoros, arqueros, amos y esclavos, mandatos y decretos reales, caballerías, condecoraciones, tambores de paz o guerra, ataque y contraataques, etc., etc.

Es la razón por la que muchos aficionados al Libro de los Cambios pronto dejan de lado las confiables versiones de Wilhem, Legge, Blofeld, y otros que ya he enumerado en otro post, y se conforman con las simplonas y edulcoradas simplificaciones de alguna publicación periódica de divulgación. Lo cual es una lástima, porque se pierde todo el potencial evocativo del supraconsciente y del inconsciente colectivo que han hecho del I-ching uno de los grandes clásicos de la literatura esotérica universal.

Esta primera desilusión se debe a que raras veces se nos dice que el Libro de los Cambios no fue escrito para uso popular, sino para el privativo uso de los soberanos y de su corte. Contrariamente a lo que se suele decir, el I-Ching no era usado por los adivinos trashumantes y de feria. Cuando el pueblo llano recurría a la adivinación, quienes la practicaban recurrían a sistemas tan rudimentarios y sencillos como suelen serlo aún hoy en día: huesecillos, hojas de té en el fondo de un cuenco, caparazones de tortuga sometidos al calor para seguir sus líneas fracturarias, textos pregrabados en varillas de bambú sacadas al azar…  Pero el I-Ching estaba reservado para el consejo de los ámbitos del poder y el gobierno, y por ello sólo un puñado de letrados del círculo áulico eran llamados para ejercer el ministerio del auspicio. Por eso cuando el emperador Qin-shi-huan-di, en el siglo tercero antes de Cristo   ordena la quema y destrucción de todos los archivos y libros existentes en el reino, pone a resguardo, entre otros pocos, al Libro de los Cambios. También por eso el emperador Kang-shi, a principios de nuestro siglo XVIII toma especial cuidado en recopilar y unificar las versiones manuscritas existentes, en la definitiva “Versión de Palacio”; el I-Ching era, definitivamente, un libro sapiencial para uso de los gobernantes; razón por la cual debía mantenerse alejado del vulgo, y reservado para la enseñanza y el consejo de los altos funcionarios del Imperio. Este mismo hecho, de que sólo tuviesen acceso al Libro una élite de “letrados”, eruditos en los libros clásicos, y vinculados a las estructuras del poder imperial, hizo que tras la revolución de 1911, y más tarde durante la expansión del comunismo, quienes sabían mucho de su uso desaparecieran en el anonimato, carentes ya de funciones dentro de esa estructura, y perseguidos por el fanatismo revolucionario e iconoclasta del momento. Se produjo así una fatal interrupción en la tradición interpretativa del texto, asimilable a la que produjeron los misioneros españoles sobre los códices mayas en América. Una pérdida irreparable. Lo que no impidió que hombres ilustrados como Mao Tse Tung hicieran secreto e íntimo uso de él, si hemos de creer a alguno de sus biógrafos.

La democratización, por así decirlo, del I-Ching, y su uso personal por el hombre común recién es operada por la difusión de las traducciones ya mencionadas, y sin duda por la primordial influencia de la versión de Wilhem, auspiciada por la figura y el prestigio intelectual del famoso psiquiatra y erudito  suizo Carl Jung. Es este gran intelectual investigador de la mente quien descubre que el I-Ching no era solamente un libro sapiencial de habitual uso político en la China Imperial, sino que encerraba un interesantísimo material para la exploración de la propia mente, y de los arcanos del inconsciente colectivo.  De allí en más la idea es tomada por diversos cenáculos esotéricos, y luego difundida como un método para aprehender las coordenadas sociales e históricas de un momento dado, tanto en un plano individual como colectivo. Desde entonces, centenares de versiones más o menos autorizadas acercaron al hombre común de la calle al conocimiento del Libro de los Cambios: pero en su gran mayoría debieron sacrificar su original contenido y lecciones de moral y ética para el gobernante, en aras de su más egocéntrica utilidad personal para la cotidianeidad.

Hacia fines de la década de los 1990′s, quisieron las casualidades de la vida que sostuviese un intercambio puramente  epistolar vía mails con una joven periodista, que aprovechando el caldeado ambiente político de la época me desafió amablemente a trazar un hexagrama premonitorio de cada uno de los candidatos de la época: ella me proponía los personajes, y yo debía obtener un hexagrama que contuviese un consejo o sugerencia útiles para el mismo. El interés radicaba en ver si las imágenes y metáforas obtenidas mediante el uso del Libro luego se veían corroborados por la evolución posterior de los hechos. Me parece recordar que en una significativa mayoría lo fueron; aunque los tiempos diferentes de lo filosófico y la mera crónica no permitieron explorar un muestreo suficientemente amplio de personajes. Ni tampoco nuestros respectivos tiempos profesionales; por lo que ese diálogo vía correo electrónico se diluyó. En el fondo, me pareció que su pérdida de interés en el tema se debió a que las revelaciones del I-Ching sobre un candidato de sus simpatías no confirmaron sus espectativas: en efecto, el tal candidato resultó un fiasco, ni más ni menos que como lo anunciaba su hexagrama. No se habían difundido por entonces aún en nuestro medio las páginas, los blogs, las redes sociales, y otras formas de periodismo-hormiga; pero siempre me quedó la idea de retomar alguna vez esa experiencia lúdica, y demostrar la útil aplicación del I-Ching a la vida del Estado.

Se me ocurrió entonces usar ese enfoque, sobre personas de proyección pública y notoria, para desarrollar ejemplos docentes en Sinarúspica, usando para ello las versiones clásicas, e integrándolas con mis propias traducciones del original chino. La nueva categoría de posts se agrupará bajo el título : “Hoy hacemos un hexagrama para…”

Hasta la próxima.


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